Tipos de ensayo

Los distintos tipos de ensayo responden a varios criterios de clasificación, ya sea en función del enfoque o por su estructura o composición. El primer caso propone que los ensayos pueden ser de tipo argumentativo, expositivo o analítico. Se trata de los escritos más utilizados en los distintos niveles escolares y son relativamente fáciles de dominar.

El segundo caso sugiere que los ensayos se clasifican de acuerdo a la estructura que emplean. Es decir, un ensayo puede ser de tipo deductivo, inductivo, por definición, de comparación, causa y efecto, etc. Tales categorías son comunes en los ensayos académicos exigidos en las universidades. Por ello su uso está relacionado con conocimientos avanzados en redacción y lógica.

En resumen, los ensayos pueden ser agrupados en clases dependiendo de su enfoque o de se estructura compositiva.

Ensayos argumentativos

Entre los tipos de ensayo más comunes, ocupa un lugar protagónico el de tipo argumentativo por ser el más utilizado y permitir defender una postura. La mayoría de los ensayos que han alcanzado el rango de clásicos en la literatura pertenecen a esta categoría. Se considera que son excelentes vehículos para emitir una opinión formal, pues la estructura es coherente y el uso de argumentos constante.

En términos generales, el ensayo argumentativo tiene por objetivo persuadir a los lectores sobre alguna cuestión. A nivel escolar, son escritos complicados ya que requieren el dominio del tema. Sin este requisito es imposible tomar una postura y defenderla. En suma, diremos que es el tipo de ensayo por excelencia cuya base es la argumentación.

Ensayos expositivos

Dentro de los tipos de ensayo, los expositivos son aquellos que describen, clasifican, ordenan y exponen cierto tema. Esta categoría es menos popular que el tipo argumentativo. Esto se debe a que el carácter expositivo está ligado al ámbito escolar más que el creativo. Sin embargo, como herramienta académica son excelentes recursos para demostrar y evaluar conocimientos.

En comparación con un texto argumentativo, es suficiente exponer ordenadamente todos los aspectos de un tema. Además, hay que tener en cuenta que el ensayo expositivo podrá definir, explicar y describir al mismo tiempo. Finalmente, el ensayo expositivo responde a una sistematización lógica de los puntos a tratar. Nunca carece de un proceso de planeación y reflexión.

Ensayos analíticos

Un ensayo analítico es aquel donde se descompone un tema en todas sus partes, para examinar sus particularidades y relaciones entre sí. Esta categoría ocupa un lugar especial entre los tipos de ensayo debido a su minuciosidad. La labor de análisis es propia del academismo, por lo tanto no serán recomendados en grados escolares menores. Sin embargo, como herramienta de estudio son valiosos para la comprensión de un tema.

Elaborar un ensayo analítico implica un arduo trabajo de sistematización lógica. El escritor debe ser capaz de fragmentar el tema en sus partes mínimas, evaluarlas y volver a integrarlas. En pocas palabras, esta forma ensayística es muy especializada ya que implica un manejo excepcional del tema en cuestión.

Tipos de ensayos por su método lógico

Los diferentes tipos de ensayo pueden agruparse en función de la estructura lógica empleada, siendo las más comunes la deducción y la inducción.

Ensayos deductivos

En cuanto a los ensayos de tipo deductivos, la estructura consiste en presentar al inicio la tesis o postura. Después se da paso a la demostración de los aspectos particulares, tantos como sean necesarios. Por último, se recupera la tesis inicial que ahora ha sido comprobada por las particularidades. En adición, esta disposición es la más común ya que su manejo es sencillo y permite una sistematización clara. A modo de síntesis, un ensayo deductivo responde al modelo clásico de enunciación de la tesis y posterior análisis de los particulares.

Ensayos inductivos

Por su parte, los ensayos de tipo inductivo recurren a la presentación de las particularidades para llegar a una tesis. En este caso la estructura del texto consiste en plantear el tema en la introducción. En seguida, deberán mostrarse todos los aspectos particulares hasta llegar a la generalidad. Luego se integran las particularidades recuperando el tema el general. Entonces, aparece la formulación de la tesis como resultado del razonamiento inductivo (de lo particular a lo general). Por último, vale la pena recordar que estos tipos de ensayo son los más utilizados por su claridad lógica.

Ensayos que tienden a la definición

Otro de los tipos de ensayo corresponde a los que recurren a la definición, su estructura permite analizar los aspectos de un tema. En cuanto a la composición, primero se anuncia una definición preliminar. Después deberá abordarse cada uno de los elementos definitorios, no hay un límite siempre y cuando sean relevantes. Terminado este proceso se construye la definición, misma que ocupa el lugar de la tesis. Es necesario aclarar que a pesar de las similitudes con el tipo inductivo o analítico la intención es definir. Es decir, no se busca corroborar ninguna postura con argumentos sino estudiar los aspectos que validan una definición.

Ensayos por comparación, similaridad o diferencia

A estos tipos de ensayo suele agrupárseles en la categoría de contraste, en ellos lo primordial es comparar, mostrando semejanzas y/o deferencias. La estructura compositiva de este tipo de ensayo es muy clara. En un primer momento se establece una tesis dentro de la introducción. En un segundo momento, una parte del desarrollo estará destinado a mostrar las semejanzas. En un tercer tiempo, el desarrollo mostrará todas las diferencias. Cumplido el procedimiento de contraste, se logra plantear una conclusión que sintetiza las caras del problema. Para culminar, explicaremos que esta estructura permite mostrar tanto semejanzas y diferencias o sólo una de ellas.

Ensayos de tipo causa-efecto

Otro de los tipos de ensayo es el de causa y efecto, esta clase de ensayo muestra una situación, las posibles causas y sus consecuencias. En lo referente a la construcción del texto, primero se establece el planteamiento de la relación casual. Esto es, una tesis en la que se asuma una causa y consecuencia para el fenómeno. Como paso siguiente, a lo largo del desarrollo se desglosarán todos los efectos posibles. El resultado es que la conclusión contendrá la recuperación de la tesis con relación causal. Así mismo, es posible emplear la estructura de manera inversa e ilustrar las consecuencias de determinada situación.

Ensayos de tipo problema-solución

El último de los tipos de ensayo a estudiar es el que presenta la estructura problema-solución, cuya esencia reside en formular y resolver una cuestión. En la mayoría de los casos la composición del texto constará del planteamiento de una premisa en la introducción. A su vez, el desarrollo contará con tres apartados. En el primero notaremos la formulación del problema. En el segundo, se planteará una solución. En el tercero se formula la respuesta, consiguiendo así la tesis del ensayo. Para terminar, se suele añadir una conclusión a modo de síntesis.

Nociones fundamentales de los tipos de ensayo

A grandes rasgos, los distintos tipos de ensayo suelen clasificarse en función del enfoque o la estructura lógica. En lo general, bastará con comprender que los ensayos pertenecen a grandes grupos: argumentativo, expositivo y analítico. En lo particular, un ensayo puede presentar estructuras lógicas o de composición muy diversas. El uso de estas dependerá de la naturaleza del tema, el enfoque escogido y el objetivo a conseguir. A modo de retroalimentación, tenemos que las estructuras lógicas más comunes son: deductiva-inductiva, definición, comparación, causa-efecto y problema solución. En síntesis, los ensayos se agrupan dependiendo del enfoque o estructura, aunque en la práctica pueden ser mixtos.

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