Cómo hacer un ensayo paso a paso

A modo de material didáctico, esta es una guía para aprender cómo hacer un ensayo rica en contenido y escrita en un lenguaje claro. La intención es proporcionar un manual de fácil consulta para hacer ensayos de toda índole. La guía está destinada a los diversos perfiles de estudiantes o escritores noveles. Ya sea que se tenga conocimientos previos o sea la primera vez que se enfrenta a la ensayística.

En términos generales, el manual propuesto está estructurado en tres etapas: preescritura, escritura y postescritura. En cada uno de los apartados se expone información práctica y valiosa para facilitar el trabajo. Además de la asesoría en la metodología, también se dispondrá de consejos empíricos propios del oficio de escribir.

La preescritura: primera etapa de la guía para ensayos

Antes de redactar es necesario cumplir con la fase de preescritura, la cual consiste en actividades previas a la redacción como investigar, planear y esquematizar. Un texto no es el resultado de un momento de inspiración, sino de un arduo proceso de planeación. Dicho proceso implica la selección y delimitación del tema, planteamiento de objetivos, aplicación de un modelo lógico. Además, también comprende la investigación e integración de los resultados en un guión de escritura. A lo largo de esta guía para ensayos trataremos cada apartado con detalle.

Selección y delimitación del tema

La primera tarea consta de la elección del tema. Las características de una buena temática son: actualidad, polémica, relevancia, multiplicidad de interpretaciones. Un ejemplo de ello sería las implicaciones de la inteligencia artificial. Después se debe delimitar el tema, ya que los enfoques pueden ser muy variados. Para este asunto resulta útil la pregunta: ¿qué parte de ese gran todo debo abordar? Por ejemplo: avances de la I.A., riesgos de la I.A., ventajas de la I.A. Por último, el tema se puede delimitar aún más dependiendo de los intereses que nos motiven. En nuestro caso tendríamos: riesgos de la inteligencia artificial en dispositivos de guerra.

Estableciendo los objetivos

Establecer los objetivos del texto es un paso indispensable ya que ayuda a encaminar el ensayo hacia una meta y evita que nos extraviemos del asunto. El siguiente paso para hacer un ensayo es plantear una serie de objetivos. Resultan de gran ayuda preguntas como: ¿qué quiero conseguir?, ¿persuadir, exponer, definir, analizar, etc.? También es necesario considerar al público destinatario. La redacción es un proceso de comunicación y por lo tanto necesita un receptor. Una vez definido el auditorio podremos adecuarnos. Es decir, un ensayo académico requiere de un tono distinto a un ensayo para fines personales. Finalmente, con los objetivos claros sabremos qué y cómo escribir.

El enfoque

En este apartado de la guía el objetivo es seleccionar alguno de los enfoques o modelos para el ensayo. Entre los tipos de ensayo tenemos el enfoque argumentativo, expositivo y analítico. Con base en nuestro tema y respetando los objetivos establecidos podemos seleccionar el que más se ajuste. Por ejemplo, si deseamos convencer del riesgo de implementar I.A. en armas bélicas lo recomendable es el modelo argumentativo. Así pues, los objetivos cobran importancia y arrojan luz en la elección de un enfoque ensayístico. Como observación final, hay que cuidar que los objetivos sean siempre congruentes con el modelo a emplear.

El uso correcto de la estructura compositiva

Así como los objetivos coinciden con el modelo ensayístico, también debe existir correspondencia con la estructura compositiva. Antes de continuar, recordaremos que la estructura compositiva es la aplicación de la lógica en el texto. Dicho esto, recomendamos utilizar la estructura deductiva o inductiva. Esto se debe a que el riesgo de perder la coherencia es muy bajo. Continuando con nuestro ejemplo, partiríamos de lo general a lo particular. Es decir:

  1. Tesis general. riesgos de la inteligencia artificial en armas bélicas
  2. Particularidad 1. Tipos de armas bélicas,
  3. Particularidad 2. Incidentes con armas bélicas.
  4. Particularidad 3. Incidentes con inteligencia artificial.
  5. Recuperación de la tesis. riesgos de la inteligencia artificial en armas bélicas.

Nuestra recomendación final al respecto de la estructura lógica es recurrir a los modelos más básicos, al principio. Una vez adquiramos experiencia podremos explorar modelos más sofisticados como el de contraste, causa-efecto o problema-solución.

La investigación para hacer el ensayo

Al contrario de lo que se cree, todo texto necesita de una investigación previa que sirve como punto de partida y legitimación de la información expuesta. Antes de escribir una palabra, sugerimos establecer los posibles subtemas del ensayo. Esta tarea consiste en realizarnos preguntas de investigación, todas ellas relacionadas con la temática en cuestión. Siguiendo con nuestro ejemplo, algunas interrogantes serían:

  1. ¿Cuáles son los avances de la inteligencia artificial en armas bélicas?
  2. ¿Cuáles son las armas bélicas de última generación?
  3. ¿Qué incidentes ha provocado el uso de inteligencia artificial?
  4. ¿Qué organismos regulan el desarrollo de la inteligencia artificial?

Como podemos ver, las anteriores son sólo algunas de las decenas de preguntas que podemos realizarnos. A partir de esto, podremos organizar los subtemas siguiendo la estructura lógica escogida anteriormente. Por último, podemos empezar la investigación documental en bibliotecas, revistas especializadas y sitios web con credibilidad.

La creación del guión punteado o guión de escritura

El guión punteado es el conjunto de temas y subtemas de nuestro ensayo, ordenados de manera coherente en función de una estructura lógica. Consideramos que la creación de un correcto guión de escritura garantiza éxito al texto. Por la tanto, recomendamos dedicar el tiempo necesario a su elaboración. Así pues, la creación del guión consiste en traducir los resultados de la investigación en un índice temático. Para ejemplificarlo, veamos la lista siguiente:

  1. Inteligencia artificial y armas bélicas
    1. Avance de la ingeniería bélica
    2. Avance de la ingeniera en inteligencia artificial
  2. Incidentes en con armas e inteligencia artificial
    1. caso número 1
    2. caso número 2
  3. Riesgos de la inteligencia artificial en armas bélicas
    1. riesgos directos
    2. riesgos indirectos

Como podemos apreciar, el guión ordena en un sumario todos los tópicos a tratar en el texto. Dicho de otra manera, es una guía que sirve para no dejar puntos sin abordar. Además, dicho sumario nos permite avanzar conforme a la estructura lógica. Por esta razón, recomendamos encarecidamente elaborarlo meticulosamente. En efecto, es más sencillo hacer correcciones al guión que al texto escrito. Así que es aconsejable invertir esfuerzos y trabajar concienzudamente todas las etapas previas. En conclusión, el guión punteado es el esqueleto del texto y el resultado de una correcta etapa de preescritura.

La escritura: segunda etapa de la guía para ensayos

La fase de escritura consiste en el proceso de redacción propiamente dicho, el cual debe realizarse siguiendo las pautas del guión punteado. Para hacer más fácil la elaboración del trabajo, sugerimos dividir el texto en apartados. A su vez, en cada sección se debe prestar especial atención a la construcción de los párrafos. Así mismo, se enfatiza el uso de marcadores textuales o palabras de conexión lógica. Por último, hacemos hincapié en que la etapa de escritura tiene por finalidad plasmar todas las ideas. De ninguna manera el ensayo está terminado al culminar esta fase, serán necesarias las correcciones.

La introducción en el ensayo

La introducción es la sección inicial de un ensayo cuya finalidad es presentar el panorama de la discusión y la postura del autor. Consideramos que una introducción debe cumplir con tres funciones. La primera es despertar interés en el lector, para lo cual se puede recurrir a alguna anécdota. La segunda función consiste en plantear el contexto de la discusión, es decir el marco del tema. El tercer cometido consta de enunciar la tesis del ensayo, que es la finalidad última de la introducción. Ahora bien, muchos escritores optan por escribir la introducción al final. Esta preferencia se justifica porque después de crear el ensayo resulta más sencillo hacer una síntesis introductoria. Por nuestra parte, consideramos que un ensayo con estructura lógica permite y exige enunciar la tesis desde el inicio. En otras palabras, recomendamos redactar la introducción al comienzo.

El uso de subtemas y subtítulos

Un ensayo de corte académico debe ser claro, estructurado y coherente, por ello es de vital importancia recurrir al uso de subtemas. Hacer caso a esta recomendación nos garantiza correspondencia con el guión. De modo que es recomendable convertir cada uno de los subtemas del guión de escritura en un apartado. Inclusive, en obras extensas los subtemas llegan a conformar capítulos enteros. Para fines creativos, el nombre del subtema puede cambiarse por alguno más atractivo. Sin embargo, el eje temático debe ser el mismo. En caso contrario, el texto se alejará de la planeación y finalmente perderá su objetivo.

El párrafo y su construcción

El párrafo es un conjunto de oraciones en el cual se desarrolla una idea, posee estructura y significado completo. Se considera al párrafo como la unidad textual más pequeña. Es decir, el texto se conforma de otros microtextos o párrafos. En cuanto a composición, un párrafo consta de una idea temática, ideas complementarias o de desarrollo y una idea de conclusión. Como puede verse se trata de una introducción, desarrollo y conclusión. Así mismo, el párrafo posee una estructura lógica interna que debe responder a la composición lógica general del escrito. Además, los párrafos se agrupan en diferentes categorías. Los hay de comparación, de causa y efecto, de enumeración y de desarrollo. Por lo tanto, se sugiere emplearlos en función de las ideas, subtemas y temas del ensayo.

El empleo de marcadores textuales

Los marcadores textuales con palabras de transición lógica que se emplean en el texto para articular los párrafos y las ideas. Estos recursos léxicos también son conocidos como conectores lógicas, palabras de transición o marcadores del discurso. Algunos ejemplos de marcadores textuales son: sin embargo, ahora bien, en contraste, por lo tanto, de modo que, etc. Si bien todos hemos usado estas expresiones alguna vez, su empleo correcto está ligado a la lógica. Así pues, los marcadores del discurso se agrupan en categorías: causa, efecto, contraposición, introducción, secuencia, repetición… Con base en estos recursos seremos capaces de conectar los distintos párrafos e ideas expuestas. Recomendamos usarlos para facilitar la comprensión del texto.

El manejo de citas en el ensayo

En un ensayo no es necesario recurrir al uso constante de citas bajo formaos concretos como sucede en las investigaciones formales. Una parte importante a tener en cuenta son las recomendaciones para el citado. Debido a la naturaleza del ensayo, bastará con citar al autor dentro del mismo texto. Nos referimos a expresiones como: “de acuerdo con el autor…, desde el punto de vista del autor…, para el autor….” Si consideramos necesario precisar la referencia, entonces se recurre a las notas al pie de página. De esta manera la lectura no se interrumpe, pero tampoco se omiten datos relevantes. Para cerrar, las notas al pie nos sirven para hacer comentarios que no podemos incluir directamente en el texto.

Las características de la conclusión

La conclusión del ensayo es el aparto en el cual retomamos la tesis después de la argumentación, no es una simple síntesis. Hemos dedicado un apartado de esta guía a la conclusión porque esta suele generar dudas. El primer error que se comete en una conclusión ensayística es resumir los argumentos del desarrollo. Otro error común es no enunciar una tesis definitiva que se apoye en los argumentos. Por lo tanto, hacemos hincapié en tres aspectos.

  1. Retomar la tesis. En la conclusión debe rescatarse la postura inicial, que fue sustentada con argumentos, y enunciar una tesis definitiva.
  2. Hacer uso de la síntesis. Con este término no nos referimos a presentar un resumen. Se ha de ampliar nuestra postura con ayuda de la información expuesta en el desarrollo.
  3. La contundencia. Todas las grandes obras literarias culminan con un gran desenlace. Por ende, la conclusión debe poseer suficiente fuerza para acompañar la tesis final.

Bibliografía y formato del ensayo

La bibliografía es la presentación de todas las fuentes consultadas bajo una lista ordenada según las convenciones. Por su parte, el formato es una serie criterios para la presentación visual de un texto. Recomendamos incluir todo el material que se haya consultado, aunque su aporte sea mínimo. En ocasiones un libro sólo nos proporciona un párrafo de información relevante, lo cual es suficiente para su anexo. En consecuencia, el número de referencias en la lista será mayor y revelaremos una investigación ardua. No obstante, debemos evitar la confusión: la bibliografía no sirve para llenar páginas, su función es corroborar la información.

En cuanto al formato, este depende del estilo al cual nos remitamos. Entre los estilos más famosos encontramos APA y MLA. El primero de ellos ha cobrado mucha popularidad debido a que consigue una estructura clara y práctica. Hoy en día, la mayor parte de artículos científicos se elaboran con formato APA. En consecuencia, expondremos algunos criterios de este estilo pero se recomienda consultar la sexta edición del manual APA.

  • Tipografía Times New Roman a 12 puntos.
  • Interlineado a doble espacio.
  • Disposición en bandera (alineado a la derecha sin justificación).
  • Márgenes de 3.5 (superior, inferior, derecho e izquierdo).
  • Uso de negritas en subtítulos.

Para finalizar, recomendamos utilizar el estilo APA por ser el más empleado actualmente en el mundo de las academias. En su defecto, los diferentes institutos cuentan con un formato oficial. Dado el caso, bastará con remitirse a este.

La postescritura: tercera etapa de la guía para ensayos

Un texto no termina con su redacción, es necesario aplicar una serie de criterios de corrección conocidos como fase de postescritura. A grandes rasgos, el ensayo que hemos escrito sólo es nuestro primer borrador. Este término hacer referencia a un escrito que no es definitivo y es susceptible de modificaciones. Dicho esto, aconsejamos realizar una lectura de detección. La finalidad es identificar errores de sintaxis, ortografía, coherencia, vocabulario y estilo. Para tal cometido se pude recurrir al subrayado y todo tipo de marcas. Como precaución final, pedimos no abusar de las correcciones.

Lectura de detección y borradores

Proponemos realizar una lectura para identificar todo tipo de errores, luego elaborar borradores. Según el escritor argentino Jorge Luis Borges, el texto debe leerse en voz alta. Sólo de esta manera somos capaces de apreciar la calidad y desperfecto del mismo. Bajo un criterio similar, realizar una lectura concienzuda ayuda a reconocer los errores del ensayo. Una vez que tengamos localizados los fallos pasaremos a corregirlos en un segundo borrador. A propósito de este tema, algunos autores sugieren elaborar tres borradores. En cada uno de ellos mejorando algún criterio: sintaxis, léxico, coherencia y cohesión. Desde nuestro punto de vista, aconsejamos no elaborar más de tres borradores. Si se incurre en excesos, podemos destruir el texto en lugar de mejorarlo. Para colmo, un texto nunca está terminado ya que siempre habrá algo por modificar.

Criterios de corrección

Cada escritor tiene su propia metodología para redacción y corrección, en nuestro caso nos enfocaremos en seis criterios: coherencia, cohesión, sintaxis, léxico, ortografía y registro. Cada uno de ellos aporta perfección al ensayo y no es independiente del otro. Así que sugerimos prestar especial atención al revisar.

  1. Coherencia. Este criterio consiste en verificar que los distintos párrafos tengan una relación lógica. También debe detectarse la cabalidad al interior de este.
  2. Cohesión. Es una consecuencia del anterior. Al contar de una correcta coherencia, el texto se percibe como una unidad que no puede disolverse.
  3. Sintaxis. Este aspecto está relacionado con la correcta construcción de las oraciones. Cada una de ellas debe ser lógica y comprensible.
  4. Léxico. Se debe evitar el uso repetido de un mismo vocablo. Algunos consideran que una misma palabra no debe repetirse más de tres veces en un párrafo. Sugerimos el uso de un diccionario de sinónimos para sustituir las palabras más recurrentes.
  5. Ortografía. Consiste en verificar que las palabras del texto hayan sido escritas correctamente. En el español los acentos merecen especial atención.
  6. Registro de la lengua. Un texto académico no puede presentar palabras o expresiones del habla común. Por lo menos, ha de recurrirse a un uso estándar de la lengua.

Después de un largo proceso de planeación, redacción y corrección llega el momento de dar por terminado el trabajo. Partiendo de los criterios de esta guía para ensayos, el paso final comprende una última lectura. Ésta deberá realizarse en voz alta para apreciar todas las cualidades del texto. En caso necesario háganse las correcciones pertinentes, que deberían ser mínimas. Por fin, el ensayo está terminado.

Observaciones finales de la guía para ensayos

En esta guía expusimos de manera sintética, en medida de lo posible, los criterios mínimos para la creación de un ensayo. En caso de consultar otras fuentes podrán notarse algunas diferencias metodológicas. Sin embargo, no existe una metodología definitiva para escribir ni ensayos ni ningún otro tipo de texto. Por lo tanto, sólo ofrecemos un manual de apoyo para resolver dudas comunes relacionadas con la producción de ensayos.

Quienes deseen cultivar a fondo este género deberán realizar una investigación personal y participar en talleres literarios. Ahora bien, seguir los pasos propuestos facilitará la redacción de ensayos como parte de los trabajos escolares. Por finalizar, invitamos a estudiar el método expuesto y practicar con disciplina.

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